Empresario individual: responsabilidad y características


2 enero, 2017 Facebook Twitter LinkedIn Google+ blog,Comenzar un negocio,Sin categoría


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Elegir la forma jurídica adecuada antes de poner en marcha un negocio es una de las decisiones más cruciales a las que se enfrenta cada nuevo empresario. De ello dependen cuestiones como nuestra capacidad de contratación, el capital necesario para constituirnos o la responsabilidad patrimonial con la que afrontamos las situaciones deficitarias y de quiebra. Para ayudarte con esta fase inicial de modelado, hemos preparado esta guía rápida con los puntos principales que definen el marco legal del empresario individual. Para nosotros es imprescindible saber los siguientes aspectos de la figura del empresario individual responsabilidad, características y forma de constitución.

Empresario individual: definición

Muy básico para entender si te interesa esta figura para desarrollar tu negocio:

“El empresario individual lleva a cabo su negocio en nombre propio por lo que asume todos los derechos de y obligaciones de su actividad. Por lo tanto, tiene responsabilidad universal frente a terceros y para cualquier deuda responderá con todo su patrimonio tanto presente como futuro“.

Por lo tanto, tendremos que tener en cuenta que si adoptamos esta forma jurídica respondemos con todo y nuestro cónyuge está afectado por el rendimiento del negocio siempre que no pactemos lo contrario.

Empresario individual: características y la forma de constitución

Vamos a hablar de las principales características del empresario individual antes de hablar de su responsabilidad y de otros temas.

El empresario individual controla y gestiona su empresa como propietario (parece una obviedad pero es necesario tener claro que no se permiten controles de terceros). Tanto empresario como empresa tienen la misma personalidad jurídica.

El empresario individual tiene su patrimonio civil y mercantil unidos, no se diferencian.

No hay un proceso formal para constituir la figura del empresario individual y el emprendedor que adopta esta figura puede aportar el capital que desee, no hay límite ni inferior ni superior.

Puede tener trabajadores a su cargo por supuesto.

Será necesario darse de alta en el régimen de autónomos de la Seguridad Social.

Tributa dentro del IRPF como rendimientos por actividades económicas.

Empresario individual: responsabilidad

El empresario individual responde de las posibles deudas incurridas con proveedores o administraciones públicas con todo su patrimonio y eso incluye (1) los bienes privativos del empresario individual, (2) los bienes en gananciales con el cónyuge (salvo que hayan pactado otra cosa), y (3) los bienes que estén relacionados con la actividad del negocio. 

Esto puede tener consecuencias muy severas llegadas las vacas flacas. Por ello es necesario que comprendamos muy bien este concepto y adaptemos nuestra forma jurídica a la realidad de nuestras cifras de negocio.

Si tenemos en cuenta que el Código de Comercio no contempla diferencia alguna entre bienes y derechos aplicados al ejercicio de la actividad mercantil y aquellos de uso personal, el empresario individual y su responsabilidad están dentro de la jurisprudencia del Código Civil, concretamente dentro del régimen de responsabilidad patrimonial definido en el artículo 1.911.

Sobre el cónyuge, cabe destacar que el Código de Comercio precisa el nivel de afectación de los bienes que componen la asociación conyugal, estando incluidos en la misma los personales del empresario y los dedicados a la actividad mercantil. Para desvincular aquellos bienes comunes que no intervienen en las operaciones económicas, basta con dejar constancia de la oposición del otro miembro de la sociedad marital en el Registro Mercantil para establecer esta diferencia y salvaguardar las posesiones vitales.

Para terminar, nos haremos eco de una recomendación muy habitual en consultoría mercantil que aconseja optar por otros marcos legales de tipo societario una vez la iniciativa de negocio va ganando envergadura. De este modo podemos asegurar un crecimiento sin demasiados riesgos para nuestros bienes personales, nuestra casa y la de nuestra familia.

Conclusión

Para concluir, desde nuestro punto de vista, la figura del empresario individual es perfecta para empresas que están empezando y son pequeñas porque no tiene tantos formalismos ni trámites como otras y por lo tanto es más barato. Una vez que el negocio aumenta, merece la pena adoptar otras formas más sofisticadas donde la figura del empresario y de la empresa se separan (como por ejemplo una sociedad de responsabilidad limitada).

No dudéis en mandarnos vuestras experiencias si habéis experimentado con esta figura en el apartado de comentarios.

Hemos hablado de empresario individual responsabilidad y las diferencias entre autónomo y empresario individual en Entresocios.es.

 

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