Las siete fobias que todo emprendedor debe superar


20 octubre, 2014 Facebook Twitter LinkedIn Google+ blog,RSC,Sin categoría


fobias de emprendedores

La asunción de riesgos es un sinónimo de la iniciativa empresarial. Cuando montamos nuestro propio negocio, ponemos en juego nuestras carreras, nuestras finanzas personales e incluso nuestra salud mental. Para la mayoría, tomar nuestras propias decisiones y ser responsable de nuestro propio destino merece la pena. La otra cara de la moneda es la asunción de riesgos a los que nos enfrentamos. Que nos dé miedo es normal, que sean tan poderosos como para desistir de nuestro proyecto no tanto. A continuación las siete fobias que todo emprendedor debe superar desde nuestro humilde punto de vista.

 

1. Abandonar un sueldo fijo.

Cuando ponemos en marcha nuestro negociete, abandonamos nuestro trabajo actual, y si la cosa va bien, nuestra carrera. Algunas personas se guardan un as en la manga o plan B (una excedencia por ejemplo) que les permite reanudar su carrera si las cosas se tuercen.

El miedo/riesgo/fobia con el que hay que convivir es precisamente la falta de garantía de ingresos, sobre todo durante los primeros meses y años de existencia de la empresa. Además, vamos a estar tan ocupados y ocupadas que no podremos asegurar una línea alternativa de ingresos.

 

2. Sacrificar el capital personal

Algunos emprendedores y emprendedoras son capaces de dedicar recursos externos al proyecto sin comprometer su capital personal, pero no es lo más común. Desde luego, las becas, los business angels, el crowdfunding y compañía son bienvenidos. Sin embargo, en la mayoría de los casos tiramos de ahorros.

Probablemente no tengas que liquidar tus ahorros por completo, pero seguro que una parte de tu esfuerzo ahorrador se dedica al proyecto, y eso significa abandonar, en parte, tu zona de confort.

 

3. Los gastos del día a día

Asegurar un flujo de caja regular de efectivo puede resultar difícil y estresante. Puedes haberte hecho un plan de negocio para ser rentable a un año vista, pero hasta entonces hay que pelear con el día a día y salir adelante.

Las facturas a veces se multiplican y si tus ingresos no coinciden con tus gastos, puedes verte obligado u obligada a echar mano de tus fondos de emergencia. Antes de lanzar, prepárate para este tipo de situaciones y aparta el dinero necesario, que aunque no está relacionado directamente con tu negocio, es imprescindible.

 

4. Interés de la demanda

Haremos miles de cábalas con investigaciones a clientes potenciales de nuestro negocio. Sin embargo, nunca seremos capaces de conocer con exactitud el interés que puede tener nuestro proyecto con una precisión perfecta. El público es muchas veces impredecible y existe la posibilidad de que se desbarajusten nuestras expectativas.

Nunca debemos perder de vista que hemos podido sobrestimar el interés de nuestro s productos y servicios, y si nuestras proyecciones de crecimiento se ralentizan, deberemos adaptarnos.

 

5. Confiar en tus empleados clave

A los emprendedores y emprendedoras siempre nos da la sensación de que somos nosotros los que sabemos cómo hacer las distintas tareas y somos quienes vamos a hacerlo mejor. Sin embargo, ese pequeño equipo que habremos configurado al principio va a tener tareas y responsabilidades muy relevantes que tendremos que delegar. Vamos a tener que poner un extra de confianza en ellos sobre todo si tienen habilidades especiales difíciles de encontrar y si están dispuestos a trabajar por un salario más bajo que el estándar.

 

6. Cumplir en plazo

Las expectativas son muy ansiosas, y el cumplimiento de los plazos se convierte normalmente en algo crítico. Normalmente los planes van cambiando y como resultado nos vemos obligados a cumplir muchos objetivos en plazos solapados o muy consecutivos.

El peligroso resultado de este problema es la ansiedad, sobre todo por la noche, cuando nos damos cuenta de que no hemos cumplido o de que vamos tarde para lo que teníamos pensado.

 

7. Sacrificar tu tiempo personal.

Vas a pasar horas y horas trabajando para tu negocio y el resto del tiempo vas a estar preocupado por lo que has y no has hecho hasta el momento. Perder tiempo de ocio o personal no es agradable.

Las recompensas son en muchas ocasiones mayores que los riesgos personales, pero hay que estar preparado para vivir este tipo de estilo de vida.

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