Motivos por los que no debes contratar un amigo


30 Enero, 2017 Facebook Twitter LinkedIn Google+ blog,Estrategias de crecimiento


contratar un amigo

Muchas personas que dan vida a sus ideas de negocio se encuentran en un “lo hago o no lo hago” a la hora de contratar personal, y más específicamente cuando se trata de una amistad que se acerca a pedir empleo. Al principio puede parecer una gran idea, sobre todo por el tema de la confianza, la cercanía, y todas las cosas buenas de una relación de amistad. Pero mucho cuidado, es mejor pensarlo dos veces. Complicaciones como el tránsito del problema laboral al plano personal, los conflictos de intereses entre trabajo y amistad o las peculiaridades que la “confianza” aportan al clima laboral, son algunos de los temas que se originan cuando se da comienzo a una relación de negocios.

Existen muchos casos como estos, y lamentablemente una gran parte de estos no termina de forma que te gustaría. Se puede volver una pesadilla, el mal uso de la confianza, el trato inadecuado frente a empleados o colegas, reclamo de derechos sin medida, son cosas que suelen ocurrir cuando se contrata a un amigo. Entonces es cuando uno termina adaptándose a la idea de que es mejor contratar extraños, ya que son más fáciles de manejar y despedir. La amistad y los negocios son temas que pueden llegar a ser bastante opuestos, como el agua y el aceite. Mezclarlos puede ser una tarea difícil, hasta imposible para algunos. Es conveniente colocar sobre una balanza las ventajas y contras que se pueden presentar a la hora de contratar un amigo.

“¿Qué pasa si el amigo es súper competitivo y trata de hacerte quedar mal, dañando las relaciones de negocios que ya has formado?”, afirma Nancy Keene, fundadora de The Perfect Fit, una consultora de liderazgo. “No todos pueden hacer el cambio de amigo a colega”.

 

Protege la amistad y oficializa el proceso

Muchas veces nos encontramos en la duda de si contratarlo o no, florecen sentimientos de culpa si nos negamos, e incluso tenemos el deseo de ayudar a esa persona. ¡Es totalmente entendible!

Una excelente manera de continuar con la amistad sin ningún tipo de problemas y cuidarse las espaldas con el tema de la contratación, es referirlo al departamento de recursos humanos. Es decir, va a pasar por un proceso de selección como todo candidato.

De esa manera, tu amigo tendrá que seguir un procedimiento de contratación. ¿Qué pasa si haces esto? La decisión de si ocupará el puesto o no ya no dependerá de ti, sino que un equipo destinado a delegar posiciones será quien se responsabilice de esto, ya sea tomando en cuenta habilidades, capacidades, referencias, entrevistas, etc. Has cumplido con ayudar a tu amigo a que sea evaluado para el empleo. De la misma manera, si contratan a tu amigo y las cosas salen mal, tus manos estarán limpias.

Pero también está la otra cara de la moneda. Contratar un amigo no necesariamente es algo malo, y mucho menos si ya habéis tenido la oportunidad de trabajar juntos en el pasado y tenéis la capacidad de compenetraros en el presente.

La moneda no solo tiene una cara

¿Qué pasa si tú eres el amigo a quién van a contratar? Si es así, tienes que tomar la situación de forma totalmente objetiva, tratando de separar la oportunidad de empleo con la amistad.

Es posible que veas a tu amigo en una buena posición, o que tengas ganas de pasar más tiempo con esa amistad, pero se debe ser objetivo a la hora de evaluar tu posible contratación. Analiza los pros y los contras del puesto que vas a ocupar, y destaca los beneficios personales.

Por ejemplo, debes considerar cosas como el salario, tiempo de transporte, oportunidades de avanzar tu carrera, etcétera.

Conviene asentarlo en papel

¿Tienes total confianza con tu amigo? ¿Lo consideras una persona leal? ¿Te has planteado la posibilidad de que la relación laboral termine siendo dramática?

Son preguntas que debes tener en mente a la hora de empezar una relación de negocios con un amigo. Independientemente de si lo conoces desde la infancia, si has estudiado con él toda la carrera universitaria, si es tu compañero de vida, hay que estar conscientes de todos los detalles posibles. Puede que sea tu “hermano no de sangre”, pero como en cualquier otro trabajo, es necesario un contrato como forma de respaldo si las cosas no resultan como se deseaba en un principio.

No tiene que tener un final triste

Son muy diversos los casos que se pueden presentar a la hora de contratar un amigo o tenerlo como compañero de trabajo. Puede que tengas que aceptar una modalidad de trabajo o algún tema en específico con el que no estés de acuerdo pero de igual forma tendrás que hacerlo. Muchas veces tendrás que anteponer decisiones o asuntos laborales sobre la amistad.

Pero no todo tiene que acabar mal, existen muchas amistades que tienes relaciones laborales y la llevan de la mejor forma posible. Solamente hay que ser muy profesionales en esta relación de trabajo.

¿Y si buscas una alternativa?

Buscar socio en Internet forma parte del día a día. ¿Cuántas veces has escuchado “busco socio pero no sé por dónde empezar”? Entresocios.es es una buena opción cuando no te quedan otras alternativas. Un ecosistema repleto de emprendedores y emprenedoras que están buscando lo mismo, encontrar el compañero ideal para su negocio.

 

Datos del autor:

Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos.

Twitter: @edigomben

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