Consejos para que una sociedad funcione

Las sociedades son relaciones que pueden resultar complejas si no se logra encontrar la forma de hacerlas funcionar, por ello es fundamental seguir algunos consejos para que una sociedad funcione y obtener así una relación de provecho para todas las partes involucradas.

Consejos útiles para que una sociedad funcione de manera eficiente

A la hora de establecer una sociedad, es muy útil tomar en cuenta algunos consejos.

Procura que tu socio y tú estén en sintonía

Esto implica que se encuentren en la misma página, de manera que los esfuerzos estén enfocados en una sola dirección.

Tener claro el significado del éxito para ambos, es una forma de lograrlo en conjunto pues para que una sociedad funcione es necesario tener una visión común y con la que todos los participantes se sientan identificados.

Sacar ventaja de las habilidades de todos

Consiste en sumar las fortalezas y complementar las debilidades, es una forma de aprovechar al máximo el potencial de ambos.

Esta es la mejor forma de fortalecer una sociedad y alcanzar los objetivos empresariales planteados.

Llevar una sana relación personal además de la laboral

El objetivo es que la comunicación sea fructífera y de la mano del respeto pueda propiciarse una relación exitosa.

Puedes imaginar tu sociedad como un matrimonio, en el que las fortalezas y debilidades de ambos se equilibran perfectamente, las habilidades se potencian y así se logra una efectividad en el ámbito laboral.

Aunque existan desacuerdos, al tener una relación que va más allá de lo laboral es posible obtener gratificación y frutos financieros.

La comunicación es clave

La idea es que ambas partes puedan expresar sus ideas, expectativas, inquietudes y más, resolviéndose en conjunto y superando cualquier conflicto de forma positiva.

Cuando hay comunicación, es posible resolver cualquier contratiempo que se presente en la sociedad y mantener una relación amena y respetuosa entre las partes.

Establecer de forma clara el rol de cada uno de los socios

De esta forma es más fácil que puedan colaborar ambas partes para lograr un fin común. Aunque los roles no deben ser permanentes,  es importante que cada une se ocupe de ciertas tareas, de manera que ninguno se sobrecargue de trabajo.

Además, cada uno suele tener habilidades y fortalezas particulares que pueden utilizarse en el trabajo, aprovechando su potencial al máximo.

Eventualmente, si la situación lo amerita, es posible intercambiar los roles y evitar que los socios se cansen de desempeñar cierto papel en particular.

Estar en sintonía con tu socio es lo principal para hacer que una sociedad funcione, apoyándose ente sí, aportando cada uno sus habilidades y compensando los defectos o debilidades que puedan tener.

¿Qué define a una sociedad exitosa?

Las sociedades exitosas son aquellas que funcionan bien y pueden alcanzar sus objetivos en el tiempo propuesto. Algunos de los aspectos que definen a una sociedad exitosa son los siguientes:

  • Alcanzan objetivos y metas planteadas en un lapso de tiempo determinado o menos.
  • La comunicación entre los socios es fluida, amena y productiva.
  • A cada socio le gusta participar en activamente en el trabajo, cumpliendo su rol a cabalidad.
  • Los conflictos se resuelven de manera sencilla a través del diálogo.
  • Cada socio es libre de expresar sus pensamientos y emociones en el momento que lo desee, sin temor y con respeto.
  • La remuneración financiera del trabajo es notoria y lo demuestran las ganancias.

Aunque siempre es justo considerar que las sociedades, al igual que otras relaciones humanas, no son perfectas y siempre estarán presentes todos los aspectos antes mencionados, esa debería ser la meta de cualquier sociedad. El trabajo en equipo permite que todo esto genere una sociedad que funcione.

¿Qué debes tener en cuenta al buscar socio para un negocio?

En esta oportunidad te contaremos qué debes tener en cuenta al buscar socio para un negocio, pues está más que claro que no se trata de una tarea sencilla y se requiere orientación para conseguirlo con éxito.

Aspectos a considerar a la hora de buscar socio para un negocio

A la hora de buscar socio para un negocio, es necesario tomar en cuenta algunos aspectos clave.

Tipo de socio

Aunque existe una amplia variedad de tipos de socio, a la hora de formar una sociedad son dos las alternativas viables: el capitalista y el experto.

  • El socio capitalista es el que pone el capital o los recursos para la empresa, por lo que su apoyo es monetario y obtienen rendimiento a partir de él.
  • El socio experto pone a disposición su conocimiento y experiencia, por lo que su aporte está vinculado a su trayectoria.

Compatibilidad de valores

Busca a una persona que comparta tu misión, visión, espíritu y valores, de forma que fluya la comunicación, cuenten con ideas similares y se apoyen en el logro de los objetivos.

Disponibilidad de recursos y credibilidad

En este punto en particular no solo se trata de aportar financieramente sino que puedan brindar talento al emprendimiento, contactos en la red comercial, conexiones, cartera de clientes y mucho más.

Además, es fundamental que goce de credibilidad, disponga de credenciales y experiencia en el ámbito laboral en el que la sociedad se desempeñará.

Ética personal y comercial

Para poder establecer una sociedad eficiente, es necesario que puedas confiar en tu socio y para ello es fundamental que goce de ética personal y profesional.

Esto implica que debe actuar bajo los principios sociales y morales convencionales o al menos que sean compartidos contigo, de lo contrario puede resultar riesgoso para la empresa y ocasionar incluso problemas de índole legal.

Complemento perfecto

Parte del hecho de buscar un socio se relaciona con la necesidad innegable de cubrir aspectos que no podrías tú solo, por lo que hallar una persona que complemente tu empresa es ideal.

Enfócate en encontrar una persona que pueda complementarte en aquello que te hace falta, para alcanzar el éxito de forma conjunta sea sencillo y natural.

Tolerancia y confianza

Las sociedades son relaciones difíciles pero pueden fluir de forma más sencilla cuando los participantes gozan de dos cualidades básicas entre sí: la confianza y la tolerancia.

Cuando existe confianza y tolerancia, la comunicación fluye más fácilmente, la resolución de conflictos es sencilla y los acuerdos surgen espontáneamente.

Incluso, cuando existe confianza, delegar tareas en uno u otro participante es más sencillo, ya que prevalece la certeza de que cualquiera actuará en pro del beneficio de la empresa.

Responsabilidades equilibradas

Cuando ambas partes acuerdan sus responsabilidades y competencias dentro de la empresa, la sociedad progresa de forma natural, en el caso contrario donde solo uno de los miembros de la sociedad se encuentra sobrecargado de trabajo, puede resultar un desastre.

El equilibrio es fundamental para que la empresa salga adelante y la comunicación fluya de manera positiva.

La idea es que ambos socios tengan la misma responsabilidad, visón y recompensa, haciendo de ello un trabajo colaborativo y no una carga para quien debe trabajar más.

Independientemente del socio que elijas o su aporte, la responsabilidad debe ser compartida, por lo que no importa si en realidad uno de ellos aporta el capital o la experiencia, el trabajo requiere ser fruto del esfuerzo de ambos.

Finalmente, estos son solo algunos aspectos que debes considerar a la hora de buscar socio para un negocio, los cuales te ofrecemos con la intención de facilitar tu elección pero no implica que sean los únicos.

¿Cómo iniciar un proyecto o franquicia?

En ocasiones se desea emprender por cuenta propia y ¿qué mejor forma de hacerlo que apostando por un modelo de negocio? Sin embargo, iniciar un proyecto o franquicia requiere de ciertos pasos que vale la pena conocer antes de comenzar.

Pasos para iniciar un proyecto o franquicia

Lo primero que debes saber es que una franquicia es un negocio derivado de otro, que otorga los derechos de uso del modelo laboral, el sistema probado y la forma de comercio determinada, compartiendo un nombre comercial, emblema y marca.

Entonces para franquiciar, es decir crear un modelo de franquicia, es necesario cumplir con ciertos pasos.

  1. Definir el concepto de tu negocio, de manera que tengas conceptualizada tu imagen y lo que deseas vender a tus franquiciados, de forma que se trate de un proyecto concreto, claro y preciso.
  2. Establecer una imagen fuerte y que resulte atractiva, de manera que se constituya como un modelo de negocio que atraiga la atención de los que desean franquiciarse. Es ideal disponer de un manual para quienes deseen franquiciarse puedan seguir tu modelo de negocios y gocen de la similitud que se pretende. Registrar la marca, el logotipo y el eslogan es excelente para lograr que todo funcione de forma óptima.
  3. Realizar la inscripción en el registro de franquiciadores, de forma que dispongas de todos los permisos necesarios que dicta la ley a la hora de establecer este tipo de negocios.
  4. Crear una sede central de franquicias, que es el lugar del cualparten todas las directrices y a partir de donde se comercializa, opera y administra la red de negocios franquiciados.
  5. Diseñar un modelo financiero sólido que pueda servir a manera de aval de que el negocio puede funcionar para otros así como lo hace para ti, en el cualse establezca el tiempo estimado de recuperación del dinero, el potencial de beneficio económico y mucho más.
  6. Determinar los ámbitos legales del negocio, de forma que cada franquiciado firme un contrato con el franquiciador, en el que se definan los aspectos concretos del acuerdo. En dicho documento se establecen los derechos y obligaciones de ambas partes y en acuerdo mutuo, cuotas a pagar, vigencia del compromiso, cláusulas de renovación, territorio de trabajo, propiedades intelectuales, multas y más.
  7. Redactar los manuales de operación que sean necesarios para guiar a los franquiciados en el funcionamiento de la empresa, siendo estos didácticos, sencillos de comprender y abiertos a las modificaciones que se consideren necesarias para que el modelo de negocios funcionen correctamente.
  8. Trabajar de cerca con los franquiciados, sin que estos sientan abandono de tu parte. Por el contrario, deben poder sentir el apoyo de tu parte, asegurándose de que la formación de los empleados, velar por los gastos y más.
  9. Construir y mantener una red amplia de proveedores, la idea es que estos puedan suplir las necesidades de todos tus franquiciados, ya sea que los obtengas a nivel local o incluso nacional.

Los proveedores deben ser iguales para todos tus franquiciados para ayudar a mantener la uniformidad del modelo de negocios y las similitudes en el producto final de la empresa, haciendo que los clientes puedan identificarlo de manera concreta.

Desde el punto de vista empresarial, dependiendo de tu situación actual, puedes determinar si te conviene mucho más ser franquiciado o establecer un modelo de franquicias, de manera que obtengas el mayor provecho de las oportunidades que ofrece.

Una vez que hayas leído las recomendaciones que te ofrecemos en este post, la idea es que puedas seguir estas estrategias a la hora de comenzar a convertir tu modelo de negocio en una oportunidad perfecta para que otros también apuesten por el éxito.

¿Qué es una sociedad y cómo crearla?

Descubre ¿qué es una sociedad y cómo crearla? en este interesante post, para que conozcas su definición y todo lo que implica esta modalidad mercantil tan popular en la actualidad.

¿Qué es una sociedad?

Una sociedad es un término que se utiliza para referirse a un conjunto de individuos que se unen para lograr un fin común, en este caso laboral, bajo un determinado compendio de reglas, esquema organizacional, misión, visión y principios.

Por lo general, una sociedad se puede formar de diversas formas, ya sea de acuerdo con el aporte de cada uno o la manera en que se constituye.

Tipos de sociedades

Sin duda, existe una amplia variedad de sociedades humanas que se diferencian por sus características, pero en general las empresariales son dos:

  1. Sociedad de responsabilidad limitada o S.R.L.: se lleva a cabo con un capital dividido ente los socios, quienes no responden personalmente a las deudas sociales; su patrimonio mínimo es de 3.000 euros y se limitan las transmisiones de participantes. Además, en esta sociedad la responsabilidad se limita al capital social y no está obligada a ser auditada.
  2. Sociedad anónima o S.A.: es similar a la anterior pero el capital se divide en acciones, no responden personalmente a deudas sociales y el mínimo es de 60.000 euros, desembolsando el 25%. Además, se pueden vender fácilmente acciones, la responsabilidad se limita al capital social y sí está obligada a ser auditada.

¿Cómo crear una sociedad?

Una vez que tengas claro el tipo de sociedad que deseas crear, será momento de poner manos a la obra y crearla, siguiendo estos sencillos pasos.

  1. Lo primero que deberás hacer es un registro mercantil, que corresponde a un documento también conocido como certificación negativa del nombre de la empresa y que acredita la propiedad única de dicha denominación.
  2. Posteriormente, deberás crear una cuenta de banco a nombre de la sociedad que has establecido en el registro mercantil, depositando en ella el capital social y solicitando a la entidad financiera un certificado que acredite el depósito del dinero antes mencionado.
  3. En este punto será momento de redactar los estatutos sociales, en los cuales se establecen los principios básicos de la sociedad, tales como:
    1. Denominación de la sociedad.
    2. Objeto social o actividad.
    3. Domicilio fiscal.
    4. Capital social.
    5. Forma de administración.
    6. Modo de deliberar y adoptar acuerdos en la sociedad.

Todo esto normará el funcionamiento de la sociedad de manera clara e innegable.

  1. Redacta un pacto de socios en el que se acuerden detalles de la empresa como funciones, retribución, gobierno de la sociedad, permanencia y no competencia, confidencialidad, transmisión de acciones y más.
  2. Realiza la escritura ante un notario para formalizar la constitución pública de la sociedad con todos los avales anteriores.
    1. Estatutos sociales.
    2. Certificación negativa del Registro Mercantil.
    3. Certificación bancaria del depósito del capital.
    4. DNI, NIE y escrituras de apoderamiento.
    5. Declaración de inversiones en el extranjero en caso de no ser ciudadano español.
  3. Obtén el CIF e IAE, los cuales son documentos que se tramitan ante los entes competentes, dándote de alta en el IAE y realizando la declaración censal.
  4. A continuación, procede a gestionar la inscripción de la sociedad comercial en el registro mercantil, para ello tendrás un plazo máximo de 3 meses desde la fecha de la constitución de la misma.
  5. Por último, realiza la solicitud del CIF definitivo, luego de contar con el registro mercantil, acudiendo a la Hacienda.

Una vez que hayas realizado todos estos pasos, podrás dar por hecha la creación de tu sociedad, constituyéndola de forma legal como una empresa y pudiendo disfrutar de sus beneficios y funcionamiento. Como habrás podido notar, se trata de un proceso sencillo pero amerita la realización de varias gestiones para obtener los documentos necesarios.