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«6 pasos para diseñar un logotipo y conseguir el reconocimiento de tu marca»

«6 pasos para diseñar un logotipo y conseguir el reconocimiento de tu marca»

Concepto de marca

¿Sabemos realmente lo que es? La marca no es solo un nombre, es también un término, un símbolo, una imagen, letras, cifras, un diseño o cualquier otra característica que identifique al producto o servicio y que, además, lo diferencie de otros productos o servicios similares o del mismo sector. ¿Se entiende ahora lo que es una marca? En resumen, una marca identifica al producto y lo diferencia de la competencia, para que todo esto de buen resultado se ha de producir un reconocimiento de la marca.

¿Pero, una marca por el hecho de ser marca ya hace su función? Esta pregunta tiene una respuesta que está condicionada a una serie de características que debe cumplir. Es decir, para que una marca haga bien su función de marca y consiga una notoriedad con respecto a las otras debe de cumplir unos requisitos:

Diseño del logotipo

En el proceso de gestión de la marca, uno de los primeros pasos es crear el signo distintivo que va a provocar el reconocimiento de la marca por parte del consumidor. El logotipo es la identidad corporativa de la marca y representa a toda la empresa y las personas que hay detrás de ella. La creación y el diseño es un proceso de creatividad y originalidad y, además, conlleva un estudio metódico y de investigación. A continuación, enumeramos las distintas fases del diseño de un logotipo para el reconocimiento de la marca:

  • Briefing: fase más importante, conocer exactamente cómo es la empresa, qué valores posee y en qué entorno se mueve. Hay que sumergirse en el sector de esta y visualizar su funcionamiento, la competencia con la que cuenta, el personal que atiende y las formas en las que se dirigen al cliente, conocer a los clientes, etc. Todos estos detalles que aparentemente pueden pasar desapercibidos para el diseño de un logotipo, son más que necesarios para recrear el espíritu de la futura marca. Se han de recoger los diferentes datos aportados por la empresa, los clientes y por los creativos sin avisar. Estos, se han de poner encima de la mesa para comenzar la siguiente fase de investigación.
  • Análisis del sector y estudio de mercado: es fundamental conocer cómo está operando la competencia. De esta forma, se entra con fuerza en el mercado y conseguir un mayor atractivo para el público. Por tanto, se realiza una investigación del mercado objetivo lo más detallada posible. Analizar también el perfil económico-social del público e intentar detectar las sensaciones culturales para conectar con el público y poder adelantarse a la competencia.
  • Boceto: ha llegado el momento de plasmar con lápiz y papel toda la información recogida anteriormente bajo una forma conceptual diseñada. Este proceso consta de varias formas que se asocian a la idea original y se van modificando al mismo tiempo. Esta fase conlleva restar elementos del diseño en algunos casos o sumar en otros. Hay que ir puliendo hasta obtener de forma abstracta la idea que se desea.
  • Diseño: se digitaliza el boceto en un programa vectorial. A continuación, se diseña la tipografía y la gama cromática que servirá como identidad de la marca. Hay que tener en cuenta las matemáticas en cuanto a proporciones y simetría para que todos los elementos queden en armonía.
  • Presentación: es el momento en el que el cliente conoce el trabajo que hemos estado realizando. Independientemente de que el diseño sea de uno, a la hora de la presentación hay que ser creíble y convincente. Demostrar que esta propuesta recoge bien la información e ideas y que llevará la marca hacia arriba. En algunas ocasiones en esta fase se producen correcciones por parte del cliente que se incorporarán a la fase final.
  • Aplicación: modificadas las posibles correcciones, se desarrolla un guión de estilo de impresión y aplicación para que el logotipo realice una efectiva comunicación de identificación.  

Reconocimiento de la marca

No obstante, hay otra parte más importante en la gestión: dotar a la marca de significado para los consumidores y que tenga un valor comercial. El reto está en conseguir un valor de marca.

Desde el punto de vista del empresario, el valor de marca es el rendimiento extra que puede conseguir de sus productos o servicios al ser reconocidos bajo la marca. Es un activo inmaterial de la empresa con la cual se pueden obtener beneficios adicionales y dependiendo de la empresa, es lo más importante que posee.

Si definimos el valor de marca desde el punto de vista del consumidor, la marca es importante porque establece una serie de garantías para el producto o servicio. Eso da mucha seguridad a la hora de contratar o de comprar y si una marca es muy valiosa, traerá consigo una serie de ventajas como: calidad, seguridad, reconocimiento, etc.

Es ahora cuando entra en juego el reconocimiento de la marca. El valor de la marca puede entenderse como el efecto diferenciador de una marca a otra. El consumidor valorará el producto o servicio de forma diferente si se presenta o no con la marca y en función de unos criterios.

  • Proceso de Producción: lo que determina el valor del producto final. (En cierta manera) la calidad y durabilidad, son los materiales que se emplean en este proceso de fabricación.
  • Cobertura del mercado: si el producto es exclusivo, extraño o escaso en el mercado, pero la demanda es alta, el precio aumentará y el consumidor lo percibirá como un producto de calidad. Si, por el contrario, el producto se puede adquirir en cualquier parte tenderá a bajar el precio. La empresa debe definir muy bien en que punto del mercado se encuentra para posicionar su marca.
  • Precio: es un indicador de la calidad del producto o la exclusividad que tiene. Si la clientela de la marca son personas con un alto nivel adquisitivo, van a percibir el producto de más calidad si su precio es elevado. La calidad no va unida al precio en muchas ocasiones, hay productos caros por la exclusividad que tienen, pero no por la calidad.
  • Seguridad: las normas de seguridad que se establecen en la fabricación y confianza que la marca aporte al cliente provocan una influencia para comprar siempre en esa marca y no sustituirla por otras marcas o productos. Esto debe venir acompañado de una garantía que aporte soluciones en el menor tiempo posible cuando el cliente tenga algún problema.

La calidad se tiene que estar midiendo constantemente para que la marca consiga el prestigio y el lugar en el mercado que el empresario quiere. Una vez que el consumidor reconozca el valor de la marca, habrá que mantener la atención para fidelizar y cuidarlo por un tiempo.

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